La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico,
ha constatado un significativo acenso medio de 55 centímetros en los niveles de agua del acuífero de Doñana durante este último episodio lluvioso, desde el día 1 al pasado 24 de marzo. La información ha sido extraída del análisis de una treintena de piezómetros especialmente representativos distribuidos por todo el espacio natural, e incluidos en el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) del Guadalquivir que cuenta con 200 puntos automatizados en esta zona de la cuenca.
Los datos indican un comportamiento bastante homogéneo del acuífero, con un
ascenso máximo de 114 centímetros, un mínimo de 14 cm. y el 80% de los piezómetros entre 80 y 20 centímetros. La
zona con mayor ascenso es la norte, con 74 centímetros de media. El promedio de ascenso ha sido de 63 centímetros en la zona de las Lagunas Peridunares de Doñana, especialmente valiosa para la conservación.
La abundancia de precipitaciones durante las últimas semanas ha provocado esta notable recarga de los acuíferos, a lo que ha contribuido también las diferentes actuaciones que acomete la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Es el caso de la primera fase de la restauración hidrogeomorfológica y naturalización del arroyo de El Partido, afluente por la margen izquierda del arroyo de La Rocina, que tiene como uno de los objetivos principales favorecer la recarga natural del acuífero Almonte-Marismas.
Con esta actuación en el arroyo de El Partido, que está incluida en el Marco de Actuación de Doñana y tiene un coste de 1,6 millones de euros, se consigue reducir los procesos de sedimentación de arenas en la marisma de Doñana y, de manera indirecta, minimizar los efectos de las inundaciones de la margen derecha del cauce. Las últimas lluvias han permitido constatar que la intervención ha dado resultado con la operatividad del aliviadero construido y la recuperación de la llanura de inundación.
Nueva fase de actuación en el arroyo de El Partido
La CHG trabaja ya en la redacción del proyecto de una segunda fase de restauración del arroyo de El Partido en su tramo bajo, hasta el puente del Ajolí. Con una inversión prevista de 780.000 euros, y financiación de Fondos FEDER, la actuación presenta como objetivos fundamentales, por un lado, la reducción del riesgo de inundación en el entorno urbano de la aldea de El Rocío y, por otro, implica el incremento de las tasas de infiltración al acuífero durante las crecidas a través de la recuperación de los brazos secundarios del arroyo. También se mejorarán con esta intervención los aportes a los humedales y a las lagunas temporales.
Otras acciones del organismo de cuenca que contribuyen a la recuperación del acuífero es la compra de casi 7 hm3 de derechos de agua a través de la adquisición por la CHG de la finca Los Mimbrales, así como el continuo cierre de pozos ilegales (cerca de 600 entre clausurados, en tramitación o precintados cautelarmente) o de captaciones que contaban con alguna figura de regularización (476), de la zona regable de El Fresno, por sustitución de agua subterránea por superficial. La reducción de la superficie ilegal de cultivo a 560 hectáreas, cuyo máximo se alcanzó en 2020 con 1.225 has., favorece la infiltración de agua al subsuelo al retirarse los plásticos de los invernaderos irregulares.
Cabe señalarse igualmente el proceso de constitución de las CUMAS (Comunidades de Usuarios de Masas de Aguas Subterránea) que impulsa la Confederación para los más de 3.000 titulares de las masas de agua subterránea de Almonte. Marismas y La Rocina, en el marco de su declaración como ¿en riesgo de no alcanzar el buen estado¿, y cuyos programas de actuación y planes de extracción se espera que comiencen a aplicarse durante este año 2025 con el fin de lograr una explotación sostenible de los recursos en el entorno de Doñana.
Por otro lado, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir insta a que se adopten igualmente medidas para facilitar la recarga del acuífero por parte de los regantes, desde sus propias plantaciones e invernaderos, y de los Ayuntamientos de la zona, como el de Almonte, a través de la puesta en marcha de sistemas de drenaje sostenibles.