El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, regresa de su segundo viaje a Estados Unidos desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca sin un acuerdo para resolver la crisis de los aranceles, pero insiste en mantener abierta la puerta del diálogo aunque quede "trabajo duro" por hacer y Bruselas siga adelante preparando las contramedidas por valor de hasta 26.000 millones de euros.
El negociador comercial de la UE pasó el martes "24 intensas horas en Washington" para mantener "conversaciones sustanciales" con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, y con el responsable comercial de la Administración Trump, Jamieson L. Gree, así como con el director del Consejo Nacional Económico (NEC, por sus siglas en inglés), Kevin A. Hassett.
"El trabajo duro continúa, la prioridad de la UE es un acuerdo justo y equilibrado en lugar de aranceles injustificados", ha escrito Sefcovic en un breve comunicado difundido en redes sociales a su vuelta de Estados Unidos.
El comisario, que habla en nombre de los 27 en materia comercial, ha afirmado también en su declaración que la UE y Estados Unidos comparten el mismo "objetivo de fortalecer la industria" en ambas regiones.
El viaje del europeo a Washington, cerrado con sus contrapartes norteamericanos tras el anuncio de represalias europeas a los aranceles de Trump, se produce también después de que Bruselas decidiera esperar hasta mediados de abril para activar las contramedidas en lugar de hacerlo en dos fases.
El plan inicial del Ejecutivo comunitario era activar un primer paquete de aranceles por valor de 8.000 millones de euros desde el 1 de abril, basado en un listado de productos diseñado en anteriores crisis, y una segunda, con un impacto potencial de 18.000 millones, el 13 de abril.
Bruselas dice ahora que prefiere esperar a mitad de mes para poner en marcha los dos planes en bloque por razones "técnicas", ya que ello permite "calibrar" los aranceles y ajustar las listas a los intereses europeos, aunque admiten que además ofrece unas semanas de margen para la negociación.
En este contexto, desde Bruselas ponen en valor que el viaje a Washington ha permitido a Sefcovic entender mejor qué es lo que busca conseguir la Administración Trump con su política de aranceles, sin descuidar que la UE y Estados Unidos comparten el interés por reforzar sus respectivas bases industriales.
En todo caso, la UE es consciente de que el trabajo para acercar posiciones está lejos de haber acabado por lo que el bloque sigue adelante con su estrategia de "dos vías", lo que implica insistir en el diálogo con Estados Unidos sin dejar de avanzar en la preparación para proteger el mercado único.